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viernes, 12 de diciembre de 2014

Preguntas que no tienen el derecho a abandonarte



A David Whyte creo que nunca me lo había cruzado antes, y de repente me lo cruzo 2 veces en la misma semana, y por 2 caminos distintos.  Así pasan muchas cosas.

Escribe David en su poesía Sometimes:
...llegás a un lugar
cuyo único propósito
es incomodarte
 
con pedidos
minúsculos y atemorizantes
salidos de la nada
 
pero que en este lugar
empiezan a llevarte a todos lados.
 
pedidos que te piden dejar
lo que estás haciendo justo ahora,
y dejar de convertirte
en lo que te estás convirtiendo
mientrás te convertís,
 
preguntas
que pueden hacer
o deshacer
una vida,
 
preguntas
que te esperaron
pacientemente,
 
preguntas,
que no tienen el derecho
a abandonarte.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Elige tu propia pregunta

¿Cómo quisieras que te recuerden el día que ya no estés?

¿Qué huella querés haber dejado?

¿Qué sueños te gustaría haber perseguido?

¿Por cuál misión te gustaría haberte cansado?

¿Qué es lo próximo que tendrías que hacer para acercarte más a la mejor versión de vos mismo?

Los dos días más importantes de tu vida son el día en que naciste y el día en que entendiste por qué.  Mark Twain

lunes, 16 de septiembre de 2013

Una historia común

Hacía un tiempo había oido de un chico mongolés, que había tenido nota perfecta en un MOOC, hasta que este tuit de Oscar Ghillione, Director Ejecutivo de Enseñá por Argentina, me hizo conocer la historia completa.

Para quienes les gustan las historias de héroes, esta, por suerte, no lo es.

Si uno se imaginaba un chico de clase baja, o incluso, marginado... Battushig no lo es: pertenece más bien a la clase media.

Si uno se lo imaginaba yendo contra la corriente, y peleando contra un profesor más interesado en hablar que en enseñar... este no es el caso: su profesor fue el primer egresado del MIT nacido en Mongolia.

Si uno se imaginaba a este chico viajando kilómetros por día para llegar a un lugar con internet y poder ver los videos de la clase ahí... este no fue el caso: en Ulan Bator, casi todas las casas tienen internet.

Si uno imaginaba a Battushig, sin dormir, en un pelea prácticamente personal, sin nadie que lo acompañe o desafíe para conseguir empezar y terminar el curso... tampoco este fue el caso: junto con Battushig aproximadamente otros 20 compañeros de clase se anotaron, y la mitad logró terminar.

Por todo esto, esta es un gran historia.

Lo heroico, que no debería ser tan así, pero que en el mundo de hoy lo es, está en dos cosas.

Por un lado, en haberse anotado y querido hacer la materia Circuitos y Electrónica, de edX. Eso era más bien algo que hubiera estado en la cabeza de alguien de 1er año de la facultad, cuando él tenía 15 años. Un objetivo grande!

Por otro lado, Tony Kim, un amigo de su profesor, eligió ir 10 semanas (semanas!!) a ayudar a los chicos a prepararse para esta materia, llevándoles, además, lo necesario como para poder armar un laboratorio que los ayudara a experimentar.

Ahora que estos cursos ya están entre nosotros, esta historia, con estos elementos, se podría multiplicar por 1.000 en el mundo. Sólo hace falta que un grupo de chicos quiera ponerse objetivos muy desafiantes, y que alguien con más experiencia quiera motivarlos y ayudarlos.

El caso de William Kamkwamba es uno en el mundo... de este sí que no sé cuánto más podrían haber.
Pero el caso de Battushig es algo mucho más alcanzable y replicable.

La carrera de su profesor, Enkhmunkh Zurgaanjin, como primer egresado mongolés del MIT, naturalmente podría haber sido excelente en las corporaciones de la capital... pero eligió otro camino:
My vision is to have more skilled engineers to develop Mongolia. To do that, everything has to start from the beginning.

Hay muchos como él que eligen y eligieron hacer lo mismo. Personas muy preparadas que eligen el camino de formar a otros. No es para todos, ni es lo que todos tenemos que hacer, pero qué bueno que hayan algunos que lo hagan.

Cuántos más Battushig estarán floreciendo en el mundo porque cada uno sembró y aportó lo que debía.

jueves, 14 de marzo de 2013

Habemus Papam: FRANCISCO

Sin palabras me quedé.

Lo proceso un poco más y me pongo a pensar en lo que le debe haber pasado por la cabeza estos dos días, a medida que su nombre sonaba más y más...
Lo que habrá pensado ayer cuando almorzaron, cuando quizás ya parecía definirse el partido... todo lo que se le habrá cruzado por la cabeza...
Sus padres... su padre... su madre... sus amigos...
Su iglesia y sus curas de Buenos Aires, en especial sus colaboradores más cercanos - entre ellos el querido Padre Martín...
Sus curas de las villas...
Sus viajes en colectivo y subte, su cuarto simple de la Curia, su devoción a Santa Teresita...

miércoles, 8 de agosto de 2012

Elige tu propia aventura


Apareció hace unos días esta charla de Larry Smith en el evento TEDxUW de la Universidad de Waterloo en Canadá.

En 15 minutos trata de representar un poco cómicamente las diversas razones por las que uno finalmente no va a poder seguir lo que a uno le apasiona, y por lo tanto no tendrá una carrera exitosa.

Parecía una charla más de esas que tratan de motivar, y creo que hubiera estado bastante bien si no se hubiera metido con el tema de las "relaciones humanas", según sus palabras.

Resulta que Smith propone que las relaciones humanas son una excusa por la cual generalmente la gente no sigue su pasión.
Elijo antes ser un buen padre de familia, aunque podría elegir ser exitoso en lo que hago...
Elijo antes ser un buen amigo, antes que darle toda mi vida a mi carrera...
Pienso en mi vida y me acuerdo del tercer año de la facultad, cuando mi promedio académico ya no estaba entre los tres mejores, pero la vida me empezaba a sonreír por otro lado: ese año conocía a quienes hoy son mis mejores amigos.


domingo, 27 de mayo de 2012

Una Vocación: Juan Carr

" Daniel Goldman es rabino de la comunidad Bet-El.  Es también un hombre de grandes, de profundos silencios. [...] Las mejores definiciones sobre su amigo Juan las dará sin hablar: las pausas, las miradas, la emoción. Incondicionalidad hecha gestos. Después, cuando hable, tratará de resumir.
La tradición judía dice que el mundo se sostiene gracias a 36 justos. Yo no sé decir si Juan es el más bueno del mundo, pero te aseguro que es uno de los 36 justos. Gracias a Juan y 35 personas más, que yo no conozco, el mundo se mantiene. Conozco a uno. Y conocer a este uno a mí me hace celebrar la vida.
La nota de donde saqué estas líneas salió publicada el domingo 20 de mayo en la revista de La Nación.

Qué lindo que alguien hable así de vos.  Cuánto daría uno por llegar al final de sus días, después de incontables oportunidades de hacer algo valorable, y que esas fueran las palabras de un amigo sobre la propia vida...

A Juan Carr tuve la suerte de saludarlo 2 veces.  La primera, en una charla de Ashoka en la UCA. La segunda, lo atajé en la calle.

viernes, 25 de mayo de 2012

Una Vocación Acorde al País

En una reunión con amigos esta semana apareció el tema vocacional como objeto de reflexión.

Eramos 12 hombres y mujeres, y creo que en todos podría decir que había una vocación pública o política, cada cual o cada pareja con un nivel de explicitud distinto.

Me quedé pensando por qué estaba esto tan presente, habiendo en ese grupo abogados, ingenieros, kinesiólogos, administradores de empresas, comunicadores, psicopedagogos... una linda mezcla. Todos más o menos estábamos con lo mismo dando vueltas en la cabeza. Todos teníamos experiencia ya concreta de varios años (más de 5) haciendo trabajo social.
Todos parecíamos apuntar a más, profundizar esa vocación un poco más.

La realidad del país es la razón.

No me acuerdo dónde lo leí o si fue una idea mía de hace mucho tiempo, que a propósito de esto volví a revivir, pero la vocación entiendo que tiene 3 fuentes que conviven en nosotros.


En primer lugar, un llamado concreto pero trascendente. Como yo lo entiendo: una llamado claro de Dios a una función determinada. Pienso, por ejemplo, en la vocación sacerdotal.
Para los que prefieren pensarlo de otra manera, es algo así como un convencimiento de que tengo que llevar algo adelante, por más que no me vea capaz, por más que inicialmente no tenga ganas de hacerlo... pero la realidad lo hace patente, como si me estuviera pidiendo a gritos que siga ese camino.

lunes, 23 de abril de 2012

Trabajar tiene un sentido

Me pareció muy buena la idea de Walmart de lavarle la cara su página web de empleos, y empapelarla con preguntas del tipo "¿Qué tal si...?" específicamente destinadas a movilizar a los que todavía tienen algo de pasión adentro suyo.

Difícil no mirar con cariño algunas de esas preguntas:
¿Qué tal si te decidieras a cambiar el mundo de los negocios y te encontraras con una compañía con innumerables oportunidades para hacerlo?
¿Qué tal si pudieras cambiar la manera en la que la gente compra?
¿Qué tal si tuvieras la tecnología de la cadena minorista más grande del mundo en tus manos?
¿Qué tal si una sola idea te permitiera hablarle a casi cualquier mercado del mundo?
¿Qué tal si pudieras ayudar a generar la próxima generación de líderes?

Más allá de qué tan real sea esto una vez que uno entra a Walmart a trabajar, vale la pena parar cada tanto la pelota y volver a acordarse o encontrar el sentido de lo que uno hace.

Pienso en organizaciones con o sin fines de lucro, que tienen como objetivo crear valor para usuarios o comunidades en serio.

Por ejemplo, la Fundación Grupo San Felipe, que trabaja con jóvenes de Añatuya (provincia de Santiago del Estero) y del barrio de Retiro en la Capital Federal, tranquilamente podría poner en su página:
¿Qué tal si pudieras ayudar a cambiar la vida de un solo joven? (Programa de Becas)
¿Qué tal si tu objetivo anual dentro de una fundación fuera lograr que un grupo de chicos de 16 años entienda por qué vos defendés la vida? (Programa de Formación)
¿Qué tal si pudieras transformar la manera en que una ciudad entera usa internet? (Centro de Informática en Añatuya)

Me acuerdo también de Enseñá por Argentina... ellos podrían poner:
¿Qué tal si tuvieras si tuvieras un año para transformar la educación de un grupo de chicos?
¿Qué tal si tuvieras como objetivo convertirte en el mejor profesor del mundo en la materia que más te apasiona?
¿Qué tal si navegaras contra la corriente y te convirtieras en educador, aunque fuera sólo por 2 años?
¿Qué tal si estuvieras del otro lado del banco dando clase?
¿Qué tal si tuvieras la posibilidad de tener la atención de 30 chicos? ¿Qué les dirías?

Vaya un saludo para todos los que trabajan en estas organizaciones y para quienes ya encontraron o buscan un sentido superior al trabajo que hacen, que enmarca el esfuerzo diario.
A los que no consiguen trabajo, ánimo y un abrazo.
A los que trabajan pero no tienen idea de por qué o para qué laburan, déjenle ese laburo a otro que pueda encontrarle un sentido, y encuentren el lugar que tienen que ocupar en el mundo. Los está esperando.