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viernes, 25 de mayo de 2012

Una Vocación Acorde al País

En una reunión con amigos esta semana apareció el tema vocacional como objeto de reflexión.

Eramos 12 hombres y mujeres, y creo que en todos podría decir que había una vocación pública o política, cada cual o cada pareja con un nivel de explicitud distinto.

Me quedé pensando por qué estaba esto tan presente, habiendo en ese grupo abogados, ingenieros, kinesiólogos, administradores de empresas, comunicadores, psicopedagogos... una linda mezcla. Todos más o menos estábamos con lo mismo dando vueltas en la cabeza. Todos teníamos experiencia ya concreta de varios años (más de 5) haciendo trabajo social.
Todos parecíamos apuntar a más, profundizar esa vocación un poco más.

La realidad del país es la razón.

No me acuerdo dónde lo leí o si fue una idea mía de hace mucho tiempo, que a propósito de esto volví a revivir, pero la vocación entiendo que tiene 3 fuentes que conviven en nosotros.


En primer lugar, un llamado concreto pero trascendente. Como yo lo entiendo: una llamado claro de Dios a una función determinada. Pienso, por ejemplo, en la vocación sacerdotal.
Para los que prefieren pensarlo de otra manera, es algo así como un convencimiento de que tengo que llevar algo adelante, por más que no me vea capaz, por más que inicialmente no tenga ganas de hacerlo... pero la realidad lo hace patente, como si me estuviera pidiendo a gritos que siga ese camino.

miércoles, 18 de abril de 2012

La Argentina del discurso

Este país que hoy tenemos (¿generamos? ¿votamos? ¿elegimos?) es un país en donde pareciera que la
guerra que hay que pelear es una guerra de discursos y no una guerra de hechos.

Sepa o no sepa, el mundo habla, y cuanto menos sabe, más habla, precisamente por esa exigencia natural de que cuando no hay ser, es necesario insistir con el discurso.
Emilio Komar, "El Silencio en el Mundo"

Yo me puedo haber mandado cualquier macana, pero las bondades locales me ofrecen después una conferencia de prensa en donde puedo sostener y re-sostener que nunca hice nada malo, que en realidad todo es parte de una operación en mi contra, y que estoy más limpio que Madre Teresa. Y va a haber gente que me va a creer.

O puedo mandar cartas, solicitadas, emails a mis conocidos, y decir que todo lo que se dice de mí en realidad es mentira, y que nunca dejé de actuar como un hombre de bien. Que hasta incluso va a llegar el día en que todo salga a la luz y las cosas se vean como son.

Qué caraduras. Qué manga de caraduras.

Muñecos semi-preparados, artistas de la retórica, buenos para nada, traidores a la Patria, ilusos que no ven más allá de los pocos años que les quedan de vida. Tanta guita que afanan y cuando se mueran no se van a llevar nada a ningún lado.

En el "otro lado" la realidad que ellos construyeron, sus propios hechos, van a ser tan duros como el tren que se quedó sin frenos.
Y probablemente los pase por arriba.

No van a poder decir nada. Las palabras van a quedar completamente anuladas.
Se va a haber acabado la era del discurso. Todo va a ocupar el lugar que le corresponde.
Cada uno va a recibir de acuerdo a lo que dio, a lo que se le confió.

Creo que su única esperanza - salida - va a ser creer en que Dios es muchísimo más misericordioso que cualquiera de nosotros.

sábado, 10 de marzo de 2012

Ciudades inteligentes... y las nuestras

Hace unos días me crucé con el artículo IBM Takes Smarter Cities Concept to Rio de Janeiro en el NYT, que me dieron ganas de largar todo y dedicarme a lo público.

¿Cuántas vidas salva un emprendimiento como este? ¿Cuántas personas tienen un mejor día gracias a esto?

Un maestro Eduardo Paes, el alcalde de la ciudad, que después de una tormenta muy fuerte de hace 2 años, en la que terminaron habiendo inundaciones, desprendimientos de suelo y otros quilombos, el flaco dijo "Qué frágil es todo esto".
Al mes estaba llamando Guru Banavar, de IBM, para armar este centro de operaciones, adonde llega la información del sistema de tránsito, el servicio meteorólogico, los proveedores de electricidad... en total unas 30 agencias que en cualquier ciudad del mundo funcionan separadas.

El desafío fue justamente unir todas esas fuentes de información, sumando sensores distribuidos por toda la ciudad, y tener un único lugar desde el cual poder diagnosticar y controlar respuestas lo más anticipadamente posible.

Sobre la información generada, IBM provee algoritmos predictivos para determinados eventos que requieren preparación con buena anticipación.

Qué locura.

Pensar que esto, para Río de Janeiro, arrancó desde cero hace 2 años.
Por suerte acá los gobiernos y las intendencias tienen 4 años de mandato... con este ejemplo, no les queda ninguna excusa. Ni siquiera que Río no es una ciudad representativa... es la ciudad nro. 26 en cantidad de habitantes, con más de 6 millones.

Si hoy tuviera que dejar mi laburo por participar del armado de algo así, lo haría sin dudarlo.
Estas son las cosas que motivan: sistemas + inteligencia + datos + operaciones, aplicados al bien común.

¿Cuántas vidas salvaría un emprendimiento como este? ¿Cuántas personas tendrían un mejor día gracias a esto?